Hemos llegado al final de esta Cumbre. Por lo tanto, Alejandro, quiero darle las gracias, por la excelente preparación y las impresionantes fotos de su hermoso país. Durante los últimos dos años hemos estado trabajando bajo el lema:”De Guadalajara a Viena”; el lema para los próximos dos años será: “De Viena a Perú”. Nos sentimos confortable al saber que su país es así de montañoso como Austria aunque sus montañas son mucho más altas que las nuestras, y permítame recalcar otra similitud: ambos compartimos los mismos colores en nuestras banderas: rojo y blanco. De hecho, estamos esperando con ansias lo que Perú nos ofrecerá en el 2008.
Quisiera agradecer a todos los participantes por su asistencia. Mis agradecimientos van dirigidos a todos los Jefes de estados, Vicepresidentes, Primeros Ministros, invitados especiales y delegados por haber venido a Viena y participado activamente en esta Conferencia. También, quiero dar las gracias a los representantes de los medios de comunicación por el interés desplegado por esta Cumbre. Soy plenamente conciente del hecho de que sin su cobertura esta Cumbre no se podría haber materializado. Hubiera sido mucho trabajo y pocas respuestas. También quisiera dar las gracias a la Ministra de Relaciones Exteriores, Ursula Plassnik, por la labor efectuada junto con todos los demás Ministros de Exteriores de ambas regiones ; lo mismo vale para nuestra plantilla diplomática.
Ahora que llegamos al final de la Cumbre, tenemos que adoptar la Declaración de Viena. Me complace poder anunciarles que tras extensas negociaciones se ha podido llegar a un acuerdo entre la Unión Europea y la Comunidad Andina. Este acuerdo estará incluido en nuestro documento final. Como acordado previamente, insertamos este texto en el párrafo 31 del documento de la Cumbre que en todos los aspectos representa un documento completo y extenso. Esta referencia concierne las futuras negociaciones entre la Comunidad Andina y la Unión Europea sobre un Tratado de Asociación. Tengo el honor y el grato placer de anunciar formalmente, si no hay objeción, que la Declaración de Viena fue adoptada por consenso de todos los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión América Latina y el Caribe.